¿Estocada a la economía colaborativa en Europa?

¿Estocada a la economía colaborativa en Europa?

Algunos sectores están celebrando la reciente sentencia de los tribunales europeos que dice que Uber es una empresa de transporte. ¿Pero esta sentencia que no es recurrible, tiene efectos prácticos sobre Uber u otras empresas?

La respuesta no es única, y en particular afecta muy poco o nada a Uber o Cabify. Sí, recordemos que en España el primer operador de servicio de transporte de pasajeros fue Cabify, aunque los medios se empeñen en “uberificar” el sector.

Pero como digo, al sector del transporte y los VTC (alquiler de coche con conductor para transporte de pasajeros) no les afecta en absoluto. La sentencia de los tribunales europeos responde a una demanda interpuesta por el sector del taxi cuando Uber operaba como una empresa intermediaria de economía colaborativa donde un particular podía realizar la actividad de transportar personas o bienes.

Los tribunales españoles  ya fallaron que Uber debía contar con licencias de transporte para operar, tras suspender cautelarmente su actividad. Uber volvió, pero esta vez con el modelo de Cabify, es decir, intermediar entre usuarios y los profesionales del transporte con licencias VTC. Todo legal.

La sentencia de los tribunales españoles y ahora la de los tribunales europeos no les afecta en cuanto a la actividad que desarrollan como intermedarios de la gestión de encargos de transporte de los profesionales con licencia VTC. (También disponen de un número de licencias VTC propias, de hecho obligatorio para que les dejen operar como empresa en el sector).

Pero las consecuencias del fallo europeo son de hecho importantes para la economía colaborativa. El resumen es que cualquier empresa que opere en un mercado como intermediario, será considerada como empresa de servicios profesionales en ese mercado. La sentencia es con respecto al transporte de pasajeros, pero igual pasará con cualquier otro sector.

Esto tendrá consecuencias para otras actividades donde empresas han montado su negocio entorno a la economía colaborativa como Deliveroo, que ya tiene un problema con la inspección de trabajo en España que considera que los particulares transportistas que son contratados por esta empresa son en realidad empleados.

Y ahora la Comunidad de Madrid ha presentado un borrador de normativa para los alojamientos turísticos que afecta a Airbnd, siguiendo el espíritu de la sentencia de los tribunales europeos con respecto al transporte y Uber. El borrador de Cristina Cifuentes viene a decir que Airbnb debe ser una empresa con licencia de servicios turísticos y que todos los alojamientos que en ella se anuncien deben tener una licencia de uso turístico cumpliendo toda la normativa que les corresponde como tales.

Así que posiblemente estemos ante el principio del fin de la economía colaborativa tal como se fraguó gracias al uso de la tecnología y de las app móviles.

A cambio, y quiero intentar sacar una lectura positiva, lo que se produce como consecuencia es la liberación de facto de los servicios como el de alojamientos turísticos, eso sí, cumpliendo con las garantías que actualmente se le exige al sector en cuanto a seguridad de las personas, calidad de servicio, fiscalidad y derechos del consumidor.

 

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