La Internet de las Cosas arribó a Chrysalis de la mano del gnomo inteligente

La Internet de las Cosas arribó a Chrysalis de la mano del gnomo inteligente

Artículo realizado por Pablo Albarracín, director de comunicación de la incubadora Chrysalis.

Dispositivos que se comunican entre sí por medio de internet sin la necesidad de intervención humana no es ciencia ficción. Se llama Internet de la Cosas y a Chrysalis arribó GardenGnome, una compañía que desarrolló una solución IoT para la agroindustria. No solo los teléfonos son inteligentes, ahora también los cultivos.

Dos o más dispositivos electrónicos que se comunican entre sí, que “conversan” entre sí, a través de internet y sin la necesidad de la intervención u orden humana, es lo que se conoce hace ya un par de años como la Internet de las Cosas o IoT, por sus siglas en inglés.

Un paradigma que más que un slogan de marketing de las grandes corporaciones tecnológicas para conectar toda nuestra vida, sin que nos demos cuenta siquiera de ello, es la consecuencia quizás lógica de la Economía Digital y sus largos brazos que no dejan industria o actividad sin abrazar. Como han señalado ya varios CEOs, entre ellos el de Nike, Mercedes-Benz o Ford, por mencionar algunos, sus empresas ahora son también compañías de tecnología. Dicho de otro modo la tecnología y la Economía Digital traspasará todas las verticales y sectores.

Y la IoT tiene mucho que decir al respecto. “Yo creo que las tendencias más importantes en la IoT en el corto plazo girarán alrededor de nuestras casas y nuestra salud”, dice Paloma Farias, CEO de GardenGnome, compañía que inició su incubación en Chrysalis y que desarrolló una solución IoT para la agroindustria. “Vamos a construir más smart homes, vamos a ver miles de copias de termómetros Nest. Cada ciudad con alguna forma de prestigio va querer tener su propia smart city (aunque en muchas de ellas duele ponerles el prefijo “smart”). Como temas importantes el uso del agua, la luz, etcétera eso es lo que viene ahora. También la industria de la salud nos va a querer medir todo, dentro de poco los diabéticos medirán el nivel de azúcar automáticamente, dando alarmas cuando esta muy bajo o alto”.

El fenómeno no es menor si pensamos que 69% de los consumidores tendrán en sus casas un dispositivo IoT para 2019, según indica el 2014 State of the Internet of Things Study from Accenture, el cual señala además que los dispositivos wearables (vestibles) generarán la adopción más masiva en los consumidores durante los próximos años, con 22% de quienes ya son propietarios de uno o están pensando comprarlo durante este 2015. Mientras que el mismo estudio señala que 75% de los consumidores activos de tecnología y 62% de los menos ‘techies’ dicen que comprarán un wearable en los próximos cinco años; y 42% de los primeros y 24% de los segundos planean comprar un wearable en los próximos dos años.

Ahora surge una gran pregunta: ¿cómo toda esta tecnología conversará entre sí sin colapsar las redes móviles o sin que tenga un costo demasiado elevado? Para Paloma Farias de GardenGnome, la solución está en la masificación de la tecnología Wi-Fi. “El factor más importante para democratizar la tecnología de la IoT es el Wi-Fi en todos los rincones del mundo a un costo mínimo”, dice la CEO. “Lo interesante va venir de sectores que no esperamos, cuando grupos que no han tenido acceso a cierta tecnología sean capacitados vía Wi-Fi, por ejemplo, con los 180 satélites que tiene proyectado Google para entregar internet a todos los rincones, es en ese momento que se pondrá interesante la cosa, eso será innovación verdadera”.

Ahora, las oportunidades de negocios que se abren gracias a la IoT son enormes. ¡Y están en todos lados! “El crecimiento de estos dispositivos tendrá un gran impacto en la experiencia del cliente y en la innovación en todos los sectores”, dice Jay Dettling, presidente de Acquity Group, una división de investigación avanzada de Accenture. “La adopción de tecnologías de IoT puede ofrecer a las empresas digitales de alta calidad oportunidades de llevar la marca a más clientes y atraer más ingresos”.

GardenGnome: el gnomo inteligente que toma los campos

Garden Gnome es una solución IoT que permite a agricultores monitorear y controlar mediante el envío directo de información a su smartphone el estado de sus cultivos para así tomar decisiones correctas en el momento oportuno. Su tecnología se basa en sensores que miden variables relevantes y se comunican con la estación base, la cual vía computación en la nube (cloud computing) entra en contacto con el usuario. Garden Gnome ha levantado capital en el programa Start-Up Chile por USD 40.000, siendo destacado como uno de los 10 mejores equipos de su generación. Comercialmente, ya recibió su primera orden oficial. Y ahora es parte de la cartera de incubación de Chrysalis.

“El monitoreo de la agricultura no es nada nuevo. Pero los últimos años el costo de los sensores a bajado al igual que su tamaño. Esto sumando al aumentado en el acceso a Wi-Fi y la nube”, dice Farias. “Al mismo tiempo ha ido creciendo el interés general por la agricultura, de donde viene lo que consumimos y cómo se ha producido. Las sequías han hecho que la tecnología de hidroponía se haya presentado como una opción importante para conservar el agua, cultivar con más tecnología y aumentar las cosechas ocupando los recursos naturales de mejor manera. Estos factores han ayudado a abrir las puertas para nuestro producto”.

Farias explica que esta nueva situación del agro les dio la posibilidad de crear una solución para a un nuevo tipo de cultivador, que no es el gran industrial de enormes cantidades y no puede pagar 20 millones de pesos por un sistema de monitoreo, “pero si están tan interesados en aumentar sus cosechas y ocupar menos tiempo preocupándose de ellas”, enfatiza Farias.

Y Paloma va por el buen camino, por lo menos así lo indican las previsiones que se tienen para los próximos años y la cantidad de dispositivos interconectados gracias a la IoT. La prestigiosa firma de análisis del mercado tecnológico Gartner dice que este 2015 habrá en el mundo 4.900 millones de dispositivos conectados y que para el 2020 la cifra se elevará a 25.000 millones. Y no solo se trata de la cantidad de dispositivos. Gartner señala que este 2015 la IoT generá US$ 69.500 millones de ganancias y para el 2020 US$ 263.000 millones.

“Las organizaciones deben saber gestionar la tensión de toda la información disponible de los dispositivos inteligentes para equilibrar su deseo de recoger y analizar y no caer en el riesgo de su pérdida o mal uso”, dice Steve Prentice, vicepresidente y Gartner Fellow.

Finalmente Paloma Farias solo ve oportunidades en estas nuevas tecnologías disponibles. “No creo que la cantidad de la data misma sea un problema, hemos realizado muchos avances en solo la tecnología de materiales de discos duros, y hoy en día los terabytes están casi regalados, en combinación con los avances de algoritmos para comprimir, yo creo que estamos en buenas condiciones”, señala.

Los desafíos más grandes señala Paloma tendrán que ver con el big data. Primero, para mantener la integridad-seguridad de los usuarios de una forma adecuada. “Es un problema muy complejo y no va hacer fácil”, dice la CEO de GardenGnome.

“Lo segundo es qué hacer con todos esos datos. Cómo usarlos de una forma inteligente, hacerlos accesibles, crear conocimientos de datos para muchos grupos diferentes. ¡Este tema me fascina!”, concluye Paloma.