“Tengo 36 años y aun no sé qué quiero hacer de mayor”. David Moreno, Director Ejecutivo de ELUCUBRACIÓN ESTUDIO CREATIVO, socio y fundador de AFL

Tengo 36 años y  aun no sé qué quiero hacer de mayor. Desde que era pequeño me juntaba con mi mejor amigo y vecino de entonces en mi habitación y jugábamos a montar un diario con los muñecos de Walt Disney. Podríamos decir que estás fueron mis primeras aventuras como emprendedor (con un capital y recursos muy limitados: una grapadora, 1 socio, 1 boli BIC, los cuatro muñecos de Walt Disney y un folio en blanco).

Mientras estaba estudiando ingeniería informática y trabajaba como programador en una empresa de software de Sant Cugat (Barcelona) decidí dar el salto al mundo del emprendedor.

No es algo que tuviera decidido de antemano. Fue una acumulación de experiencias personales, de darte cuenta que los sueños, ideas y proyectos los tienes en tu cabeza y que encontrar un pedacito de libertad es tomar tú tus propias decisiones y poderlos llevar a cabo.

Me llama la atención la capacidad que tenemos los humanos para agudizar nuestro ingenio, potenciar el instinto y poder compensar la falta de información y el desamparo con el que te encuentras al dar “el salto”. Como contraposición, te sorprendes a ti mismo porque sigues aprendiendo y encontrando nuevos caminos.

1.- ¿Viven mejor los emprendedores?

Depende de lo que entienda cada uno como mejor. Desde el plano objetivo, hay millones de emprendedores que no lo están pasando nada bien. Se cierran al año muchos más proyectos de los que se consolidan. Desde el punto de vista subjetivo en el plano económico, depende mucho del estado en el que tú o tu empresa se encuentre y los objetivos que te hayas marcado.

En el plano personal sí creo que los emperadores vivimos mucho mejor que un trabajador por cuenta ajena, al fin y al cabo estamos consolidando y llevando a cabo nuestros sueños, ilusiones e ideal de empresa tanto en la gestión económica como en la gestión del talento.

Por supuesto si que es cierto que como trabajador tienes un horario fijado (4, 6, 8 horas…) y que al final de mes tienes un sueldo definido. Como emprendedor no tienes un horario cerrado, trabajamos de lunes a lunes, muchas horas y a veces no tenemos sueldo a final de mes. Bien es cierto, que cuando conseguimos cumplir objetivos y/o hitos nuestra recompensa emocional es mucho mayor.

Hace unos días un amigo, Víctor, me preguntó a qué se podría asemejar montar una empresa. Recordé la primera vez que escalé una pared: te aferras a las raíces y empiezas a subir. Hay un momento en el que estás a media escalada y sientes vértigo, te bloqueas, miras hacia abajo y te das cuenta que no puedes volver hacia atrás y que la única opción que te queda es subir para arriba. Respiras hondo y adelante hasta que llegues al final.

2.- ¿Tuviste excusas para no emprender antes?

No. Antes de ser emprendedor estaba inmerso en otras experiencias, tanto personales como profesionales, y no renunciaría a ellas. De hecho la gran mayoría me han forjado para ser el emprendedor que soy.

3.- ¿Qué es lo que más valoras de tu nueva vida como Emprendedor?

Una cierta independencia en la gestión del tiempo y poder elegir qué proyectos y con qué personas llevarlos a cabo.

Otras de las cuestiones que más valoro es la cantidad de empresarios, emprendedores, product managers, directivos, Clientes y personas que acabo conociendo con el paso del tiempo y con los que puedo conversar, compartir y comparar ideas, así como conocer sus proyectos, servicios y productos, problemas y cómo los afrontan.

4. Si tuvieras la oportunidad de conversar con un gran empresario ¿Qué le preguntarías?

Sinceramente, si tuviera la oportunidad de disfrutar de unos minutos con él le preguntaría cómo es capaz de calmar la ansiedad, miedos e inseguridades antes de subir un nuevo peldaño con la empresa.

 

5.- ¿Qué le recomendarías a alguien que se está pensando el empezar a Emprender?

En primer lugar tener muy claro para qué, dónde quieres llegar y cuál es tu objetivo. Pueden parecen preguntas obvias pero es muy importante que las tengas muy claras y bien contestadas.

Busca el apoyo de tu familia y amigos. Es fundamental para que puedas llevar a cabo tu proyecto contar con tus seres cercanos y queridos. Son ellos los que te aportarán el impuso (moral y económico) inicial para poder llevar a cabo tu proyecto.

Después saber vender. Si no sabes vender no emprendas. Debes vender tu idea a familia y amigos, Clientes e inversores.

Dejarse ayudar y escuchar. Hay mucha gente a tu alrededor que te brindará una mano para consolidar tu proyecto. Tal vez te aporten la experiencia que tú no tienes y te ayudarán a crecer como persona y profesional.

Elige bien a tus compañeros de viaje. Ten mucho cuidado con los partners, socios y proveedores que eliges para recorrer tu camino.

Ingresos menos gastos igual a beneficios. Puede parecer obvio pero muchas veces – sobre todo al principio- pasas por alto esta ecuación tan simple. Sin que se cumpla todo tu proyecto se puede ir al traste.

Pero lo realmente importante es seguir con persistencia tu sueño; nadie como tú para llevarlo a cabo.

David Moreno Camina, Director Ejecutivo de ELUCUBRACIÓN ESTUDIO CREATIVO, socio y fundador de AFL.